Zwenger espera con ansias reunirse con Posanzini para poder
empezar a armar el equipo que, después de varios años, volverá a militar en el
Torneo Argentino “B”.
La continuidad de Román Posanzini a cargo del fútbol de
Huracán es un acuerdo de palabra pero todavía no hay nada firmado. En esta
semana, o a más tardar la próxima, se estima se va a firmar todo y restará
armar el equipo para competir en una difícil categoría.
Claro está, el objetivo no será otro que ascender lo más rápido
posible. Culpa de muchos, Huracán está en una categoría más difícil y alejada de
las de vanguardia.
La pequeña luz de esperanza se muestra en Zwenger y en los
refuerzos de renombre que puedan arribar a la institución. Después, es la misma
manzana podrida que llevó al globo al descenso y que haga que hoy el albo esté
más cerca de la desafiliación que del glorioso Nacional B.
Se rumorean algunos posibles refuerzos pero no hay nada
concreto. Los apuntados por Zwenger deberán ser los adecuados para cumplir con
la complicada tarea de devolver a Huracán de Tres Arroyos al Torneo Argentino “A”.
Igualmente, como dice el refrán, tenemos lo que nos merecemos… o tal vez, lo que merecen algunos.







