El 4 de Julio es una fecha que a nivel global
lleva un montón de significados y connotaciones en su haber. En Colombia, por
ejemplo, es el día del dibujante, en Venezuela el del arquitecto, en Argentina
el del Médico Rural (Por si conocen a alguno), quizás la más conocida, en
Estados Unidos se celebra el Día de la Independencia, y en materia futbolística,
el nacimiento de Alfredo Di Steffano. Pero para Somos Ciudad Web y para todo
hincha de Huracán, el 4 de Julio es una fecha más que especial: Aquel día, pero
en 2004, el Globo lograba el ascenso a la primera división del fútbol argentino
en Rafaela. Hoy, a 9 años de la hazaña y con un Huracán hundido en crisis,
mirar para atrás y recordar nos hace bien, nos reconforta. Y así lo hacemos.
Pasen y vean...
Las diferencias entre aquel y este
equipo, esta y aquella dirigencia, y el
respaldo popular que tenía aquel, y el que tiene este son notorias. Una
analogía interesante puede salir a raíz de la comparación entre ambos… ¿No?
Por aquellos años, Huracán contaba con un gran
respaldo popular, siendo prácticamente la Bandera de Tres Arroyos, el emblema local,
representante de todos nosotros. La gente acudía al Bottino por montones, y lo
llenaban. Es más, sobre la tribuna de la calle Mitre (Hoy tribuna visitante)
solían verse banderas de todos los clubes de Tres Arroyos apoyando al Globo (Hoy,
creo que a raíz de la decaída de Huracán, la rivalidad local tiene más sentido).
Todos éramos Huracán, y Huracán éramos todos.
Un equipo que salía casi de memoria, con
figuras como Jorge Izquierdo, Claudio García, los hermanos Dragojevich, Gabriel
Gonzalez. Atrás con Malagueño y Di Croce, y Pardal en el arco, Huracán era un
duro rival.
En su segunda temporada en la B Nacional,
(Ascendido en 2001), el Globo de Eduardo Anzarda era un firme candidato por un
ascenso a la máxima categoría. Y así lo demostró muy bien, a lo largo de los 38
partidos:
En el Apertura se colocó 4to con 28 puntos,
tras Instituto (Ganador del Apertura), Belgrano de Córdoba y San Martín de
Mendoza. En el Clausura mejoró, y logró
el 3er puesto cosechando 34 puntos, tras Almagro y Argentinos Juniors, quedando
primero en la tabla general.
Sin embargo no logró quedarse con ninguna de
las 2 etapas y debió conformarse con jugar una final de ida y vuelta por otro
ascenso contra Almagro, una serie bien recordada, donde el Globo y el equipo de
José Ingenieros quedaron iguales en el global (2-2) pero el Tricolor se hizo
con el 2do ascenso luego de ganar 4-3 por penales.
Igual, la revancha iba a llegar, debido a que
al Globo le quedaba una última oportunidad: La promoción contra Atlético de
Rafaela. El equipo Rafaelino había quedado 17mo en los promedios, y quería
defender su lugar en primera, pero…
El primer partido se jugó en 30 de Junio, en
Mar del Plata. El José María Minella era el escenario alternativo donde Huracán
hizo de local, debido a que el Bottino no contaba con la capacidad requerida
por la AFA (Durante la remodelación del Bottino, Huracán disputó aquí el
Apertura 2004). Allí, con goles de Ezequiel Miralles y Claudio García, el Globo
se quedó con el primer encuentro por 2-1, y ponía primera en su marcha a la
máxima categoría.
Y ahora si, lo que le da sentido a esta nota:
La vuelta, el desquite, que se jugó en Rafaela, en la perlita del Oeste
Santafesino, el 4 de Julio de 2004. El equipo de Eduardo Anzarda contaba con el
resultado a favor, pero Rafaela tenía la ventaja deportiva, factor clave que
Rafaela podía usar para zafar.
Aquella tarde, el Chavo paró en la cancha a
Nilton Pardal, Javier Malagueño, Iván Dragojevich, Daniel Gómez, Leonardo
Estévez, Máximo Di Crocce, Maximiliano Natalicchio, Jorge Izquierdo, Cristian
Galván, Gabriel Gonzalez y Claudio García, los 11 nombres que quedarían
inmortalizados para siempre en nuestra historia. Los héroes.
Y el Globo madrugaba: A los 7 minutos, Galván
metía el 1-0 que le permitía a Huracán estirar la ventaja, y casi tocar el
cielo. Pero faltaba mucho todavía. Pronto, Rafaela iba a mostrar todo lo que
quería conservar su lugar en Primera, y en 17 minutos dio vuelta el partido:
Primero fue Darío Gandín, a los 10, y luego Emanuel Villa, a los 27, para que
Rafaela hiciera uso de la ventaja deportiva, y gracias a ella se quedara en
1ra.
Igual, el destino tenía otros planes para
Rafaela. Los locales no supieron mantener la ventaja, y la misma, junto al
partido, se les fue escapando, escurriendo de a poco, y esto le permitió a
Huracán agrandarse, y comenzar a ser protagonista.
El resultado no ayudaba para ascender, pero
eso cambiaría a los 13 minutos del segundo tiempo, cuando Jorge Izquierdo
apareció por primera vez, y con un tiro libre centro/tiro al arco embocó la
pelota por sobre el arquero, para convertir el empate, y acercarse al ascenso.
Ahora de primera era el Globo, pero faltaba la
última pincelada, la frutilla del postre: 11 minutos después, a los 24,
Izquierdo volvería a aparecer, con otro tiro libre. El recordado por todos, el
más emblemático, con el que Izquierdo se declaró prócer e inmortal: Un
magnifico remate desde larga distancia que se clavó en el ángulo derecho y dejó
al arquero sin posibilidades.
Ya era casi un hecho: Huracán, con ventaja, era
demasiado para Rafaela, que debía convertir 2 goles. Tiempo sobraba, el tema
era el espíritu, la garra. Atlético quedó desmoralizado después del 3er gol, y
el Globo se acercaba al objetivo que se le había escapado 2 años antes (Perdió
la promoción con Lanús en el 2002).
Y allí, pasados los 45, el árbitro Gabriel
Favale pitó: Huracán era de primera. La alegría en ese momento era
inexplicable, pensar que estaríamos ahí, codeándonos con los grandes, mano a
mano, cara a cara, jugando contra Boca, San Lorenzo, River. Nosotros, el
modesto Huracán, de Tres Arroyos a todo el país. Sencillamente magnifico.
Y así fue como, un 4 de Julio, Huracán tocó el
cielo. Y no, no solo lo tocó, sino que también entró. Y allí, junto a los
grandes, pasó los 12 meses más gloriosos de su historia. Allí, en La Bombonera,
en el Monumental, estuvo presente Tres Arroyos. En los grandes escenarios,
estuvo Tres Arroyos. Ahí estuvo Huracán, impulsado por los vientos de triunfos
y glorias, que construyeron su gran historia.
Luego, bueno, la historia es conocida.
Comenzaron los problemas dentro de la dirigencia y allí se abrió un profundo
agujero, donde el Globo cayó, y lamentablemente todavía no pudo salir.
Lamentablemente, bajar se transformó en una
especialidad, bajando a la B, luego al Argentino A, y ahora al Argentino B, a
tal punto que no se sabe si la próxima temporada (2013/14) podremos participar.
Creo que proponer diferencias ya no es necesario, ¿No?
Esa una pena realmente, pero la historia (Como
la pelota) no se manchan.
Es lindo,
como dije, saber que estuvimos ahí. La historia hace bien, reconforta. Tener
vivo siempre el recuerdo de lo que fue un gran Huracán, y tener siempre el
anhelo de volver a serlo.
No creo poder decir nada más, porque todo está
más que claro.
Claro, como el blanco, el banco del Globo, y
el Globo, el Globo de primera.
Gracias Huracán.
Franco MazzitelliSomos Ciudad Web